Títulos-Pregunta
Método de estudio activo.
Para emplear este método, realiza primero una lectura rápida del temario y divídelo en secciones o párrafos manejables. A continuación, escribe para cada sección un título que sea una pregunta clara y concreta. Evita preguntas de sí/no: formula preguntas que obliguen a recordar, explicar o aplicar la idea.
Dependiendo de cómo sea lo que tienes que estudiar harás más o menos preguntas, por ejemplo; si el temario es muy denso, tendrás que hacer muchas preguntas; pero si en una página tienes un montón ejemplos y en realidad solo hay unas pocas ideas, tendrás que hacer menos.
Puedes escribir estas preguntas en los márgenes del libro, en tus apuntes hechos a mano, en una hoja a parte en la que solo estén escritas estas o en una hoja en la que estén escritas con sus respuestas.
Tipos de preguntas:
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Factual: ¿Qué ocurrió? ¿Cuándo pasó?
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Conceptual: ¿Qué significa esto? ¿Cuál es la idea principal?
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Causal / de proceso: ¿Por qué ocurre? ¿Cómo funciona?
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Aplicativa: ¿Cómo usaría esto en la práctica? ¿Cómo se puede resolver esto?
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Comparativa / crítica: ¿En qué se diferencia esto de aquello? ¿Qué ventajas o límites tiene?
Para repasar, no leas todo el temario otra vez. Lee solo las preguntas que has hecho e intenta contestarlas en tu mente o en un papel. Al terminar de responder las preguntas, comprueba las respuestas en los apuntes y subraya o anota aquello en lo que has fallado.
También puedes leer tu temario en busca de fechas de acontecimientos o nombres importantes, apuntarlos en un papel y, cuando los hayas apuntado todos, leerlos uno a uno intentando recordar qué ocurrió en cada fecha o qué hizo cada persona. Si haces esto te recomiendo que vayas poniendo una marca o subrayes aquellas fechas o nombres de los que no te hayas acordado para mirarlos al acabar y repasarlos más veces.
Así, en vez de releer todo el rato lo mismo, repasas activamente, intentando sacar de tu mente lo que ya has aprendido y aumentando tu concentración en lo que estás estudiando.