Mi proceso para irme de Erasmus
- userapuntess
- 25 ago
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Antes de empezar a preparar mi erasmus, lo último que me había imaginado es que fuera tan difícil hacer el papeleo para irse. Creía que te decían las asignaturas que podías hacer y mandabas cuatro cosas, pero tampoco fue algo en lo que me paré a pensar. Además, los problemas con mi universidad de destino complicaron las cosas.
Lo primero que hice una vez tuve claro que quería irme de erasmus fue apuntarme a una reunión informativa de la que me enteré a través del correo electrónico en la que nos explicaron el proceso. Ahí ya vi que iba a ser más complicado de lo que creía.
Al principio tuve que leer y firmar unos cuantos documentos. En mi caso, esto fue bastante fácil porque yo ya tenía sacado el certificado digital que te permite firmar oficialmente documentos desde el ordenador, por lo que recomiendo que te lo saques lo antes posible si vas a hacer un erasmus pronto.
Luego, tuve que mirar bien las opciones que me daban para irme. Además de tener en cuenta los lugares que más me llamaban la atención tuve que mirar cosas como si había asignaturas parecidas a las que me tocaba estudiar (para poder convalidarlas) o si cumplía los requisitos de la universidad, ya que aunque normalmente pidan un B2 o así de inglés, en algunas universidades pueden llegar a pedir idiomas como francés, italiano o portugués.
Como los destinos se eligen por orden de notas y no sabía a cuánta gente tendría delante, tuve que hacer una lista de destinos a los que quería ir en orden de preferencia, ya que el destino se elegía en una reunión y, si te quedabas sin la opción que querías, tenías que dar otra opción en el mismo momento.
Salieron las listas de la gente a la que habían admitido (porque si has hecho algún procedimiento mal o no has superado cierto número de créditos no te puedes ir) y más tarde salieron las listas con las notas. Vi que solo tenía a una persona con más nota que yo, lo que significaba que yo sería la segunda en elegir.

La reunión la tuve más o menos en enero. Cuando fui, yo ya sabía el destino que iba a elegir la otra persona porque se lo había preguntado (de no haberlo hecho no tendría ni idea, ya que no se sabe lo que elige el resto hasta el día de la reunión). Por suerte para mi, la otra persona quería ir a una universidad que no me interesaba así que pude escoger mi primera opción sin problema.
Después de eso estuve un par de semanas en las que no sabía cómo tenía que seguir con el procedimiento, pero aproveché para ojear las residencias de la ciudad a la que me iba a ir y elegir las que más me gustaban.
Luego tuve que mandar algún documento más, y al poco tiempo empecé a hablar con la coordinadora. La coordinadora es una persona de la universidad que está en contacto con la universidad de destino y te tiene que resolver dudas a la hora de hacer el learning agreement, además de firmarlo.
El learning agreement es el documento en el que pones las asignaturas que vas a cursar en la universidad de destino y a qué asignatura de tu universidad equivale.

Para hacer esto, tuve que mirar bien las asignaturas que tenía el próximo año y las que se ofrecían allí. También tuve que tener en cuenta los créditos que valía cada una, ya que tenía que coger más o menos 60 créditos tanto en la universidad de destino como en la mía y, como en mi universidad la mayoría de asignaturas eran de 6 créditos y allí muchas eran de 3 o 4, he tenido que coger alguna asignatura extra para que me de la suma de los créditos.
También tuve que coger un par de asignaturas de cuarto, ya que había una de tercero que no me dejaban coger y otra que no se parecía a ninguna de las opciones en el destino y consideraba importante darla, por lo que haré esas asignaturas a la vuelta.
En marzo reservé la residencia. Normalmente la gente suele reservarla más tarde, pero yo me quise asegurar de tener plaza desde el primer momento y, además, tenía una oferta por reservar pronto.
Una vez hecho el learning agreement se lo mandé a mi coordinadora y me lo firmó. Solo me quedaba mandarlo, junto con otros documentos, a la universidad de destino.
Tenía como fecha límite para esto el 31 de mayo A partir de finales de abril o inicios de mayo se tenía que haber puesto en contacto conmigo la universidad, pero no lo hicieron en ningún momento. Además, cuando les intentaba contactar no me respondían a los correos.
Mi universidad me dijo que estaban teniendo problemas con un acuerdo y que me ampliarían el plazo para mandar las cosas. La universidad de destino no contactó conmigo hasta mediados de julio, cuando me dijeron que ya podía mandarlo todo. Por suerte, en los meses que hubo hasta que me dejaron mandar las cosas, mi universidad estuvo pendiente y me estuvieron llamando y resolviendo dudas, aunque yo seguía sin tener claro si me iba a poder ir de erasmus o no, ya que de la universidad de destino aún no sabía nada.
En el periodo de mayo hasta junio encontré un grupo de Whatsapp en una página de internet y me metí ahí. Ahí estábamos un montón de españoles que nos íbamos a ir de erasmus y, con el tiempo, fueron pasando links a grupos como el de mi residencia o el de mi universidad.
Una vez subí todo a la plataforma de la universidad de destino me dijeron que había cometido un error en el learning agreement, así que lo tuve que corregirlo, volverlo a mandar a la coordinadora para que me lo firmara y enviar a la universidad de destino otra vez.
Una vez hecho esto, me mandaron una carta en la que me dijeron que estaba aceptada y di el proceso del papeleo por terminado.
Esto es un resumen de los últimos meses, en los que he dedicado horas a preparar todo lo del erasmus. Claramente no todas las universidades piden lo mismo, ni tienen los mismos plazos ni funcionan de la misma manera; y normalmente la gente no suele tener tantos problemas con la universidad de destino como los he tenido yo; pero todo el mundo le tiene que dedicar varias horas a preparar el Erasmus antes de irse. Nadie se libra de leer y firmar papeles, de buscar y comparar asignaturas y universidades ni de buscar alojamiento.


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